Un después para todo.
Para Mamo Iruña, paseo de la media luna 29 sept 2009
Las almas se completan
-o de eso presumen-
compartiendo guiones escritos a medias
para colgar en las memorias impertérritas
a falta de paredes fijas en las que cobijarse
y la de cuerpos presenciales en las citas.
Un alma le pregunta a otra ¿Quién eres?
Yo soy lo que te falta –le responde-.
Las almas bailan en un pentagrama,
son una filigrana que no aspiran a eternas,
son sombras interlúdicas
entre el sol y una barrera
entre la luz y lo que deslumbra.
Las almas se mueven por las calles de piedra
en los sofases junto a las chimeneas y sus fuegos:
el eterno espectáculo de las llamas distintas,
acompañando conversaciones: un himno de las horas.
Las almas se conjugan y versean
se hablan y ,cuando procede, se intuyen, se tocan,
se revuelcan y hacen vida casera,
viajera y pasajera, según agenda o calendarios.
Se toman como un juego serio.
se enamoran del amor de siempre,
creyendo, virtuosas, que hay un después para todo,
que los espacios y el futuro,
el futuro que no se menciona, esperan
el lujo de sus conexiones y encuentros.